La salud no puede ser un negocio: Petro


El ahora líder de la oposición Gustavo Petro le dijo a los gremios médicos del país que las EPS son el cáncer para el sistema de salud, que es necesario eliminar la intermediación financiera en el sector y que con la implementación de la Ley Estatutaria el país debe tener modelo basado en la promoción y la prevención.



Gustavo Petro - Senador de la República y Ex Candidato a la Presidencia de la República


El pasado 5 de junio, en un coversatorio abierto al público con diferentes agremiaciones médicas, el entonces candidato presidencial por la coalición Colombia Humana, Gustavo Petro expresó que de acuerdo con su plan de gobierno el sistema de salud debe ser público, gratuito, preventivo, con cobertura universal y acceso equitativo. El evento, celebrado en el Club Médico de Bogotá y que contó con la participación del Colegio Médico Colombiano, la Academia Nacional de Medicina, la Federación Médica Colombiana, la Asociación Médica Sindical Colombiana, la Federación de Sindicatos Médicos, la Asociación Nacional de Internos y Residentes y la Asociación Colombiana Médica Estudiantil, tuvo como finalidad que el hoy Senador ampliara sus propuestas para desarrollar la implementación de la Ley Estatutaria de la Salud que aún está pendiente y también que explicara cómo garantizar el acceso oportuno a los servicios de salud, la defensa de la autonomía médica y el mejoramiento de las condiciones laborales de los trabajadores de la salud, entre otros temas.

Después de un amplio diagnóstico del sistema de salud, Petro afirmó que el modelo de salud en Colombia no es de derecho sino de mercado. "Nosotros defendemos la tesis de que un derecho fundamental no puede ser garantizado por el mercado. El Estado tiene que asumir en su esencia la garantía del derecho fundamental de la ciudadanía como es el caso de la salud". En su intervención el candidato planteó la necesidad de eliminar la intermediación financiera en el sector, lo que significa acabar con las Entidades Promotoras de Salud (EPS), debido a que en su opinión se han convertido en las principales barreras de acceso a la atención sanitaria. "El gran cáncer del sistema de salud en Colombia son las EPS y la intermediación financiera de la salud. Cualquier reforma que se haga debe gravitar alrededor de la existencia de las EPS". Además, aseguró que las multas que se les han impuesto a estas entidades son ineficientes y no han servido para generar ningún cambio.

Para Petro, ese es el primer paso para comenzar a sanear las finanzas del sector, pero para proteger los recursos públicos propuso crear un fondo único que amplíe las funciones de afiliación, recaudo y pago. Declaró que es indispensable fortalecer la red pública de hospitales bajo la premisa de modernizarlos y no cerrar ninguno. "Si los hospitales públicos cierran, ¿cómo podemos decir que el modelo de la Ley 100 funciona 25 años después? En este momento podemos afirmar con certeza que el modelo de la Ley 100 provoca una disparidad regional y social respecto al derecho a la salud. Como si fuera poco, los subsidios no han servido para corregir el problema".

Señaló que para que esa política pública sea realidad, hay que trabajar en recuperar y ampliar la red pública de servicios de salud en infraestructura, dotación y tecnología con énfasis en las zonas rurales, las comunidades urbanas de menores ingresos y los hospitales universitarios regionales y de alta especialidad. "Hay que seguir con lo efectuado en Bogotá Humana y hacer que el Hospital San Juan de Dios abra completamente sus puertas y se convierta en un centro de alta calidad, en el centro nacional de excelencia en salud."


Un modelo de salud preventivo


Otra idea del actual senador Petro es es replicar el modelo que desarrolló en Bogotá durante su alcaldía para girar el modelo de salud hacia un enfoque primordialmente preventivo. Planteó dividir el país en territorios saludables para garantizar el acceso a la atención desde las zonas veredales, corregimientos y en todas las áreas rurales. Los centros urbanos se repartirían en localidades de tal manera que equipos de salud conformados por auxiliares de salud pública, personal de enfermería, médico, odontológico y el conjunto de técnicos y profesionales de la salud adelanten labores de promoción y prevención con alto nivel de resolución. "El modelo de salud nuevo necesitaría de un enfoque fundamentalmente preventivo que no se cambia de la noche a la mañana".

En ese sentido, el exalcalde consideró que para que este esquema comience a dar los resultados esperados y acerque el país a las metas del milenio, se debe articular con políticas públicas que estén basadas en los determinantes sociales en salud, como una adecuada nutrición, el acceso al agua potable y el saneamiento básico. "Para ese nuevo modelo necesitaríamos contar con aproximadamente 14 mil médicos y 40 mil enfermeras con conocimientos y experiencia en medicina antropológica y que considere al hombre en su totalidad en un contexto ecológico. Como se hizo en el Distrito, la consigna es que estos equipos de salud vayan directamente a las casas de familias, a los jardines infantiles, a los colegios, a las universidades y a las empresas para poder hacer las acciones de prevención antes de que aparezca la enfermedad o suceda un accidente laboral".

Dentro de su propuesta destacó la necesidad de prestar atención al calentamiento global. Dijo que es urgente realizar intervenciones eficientes y eficaces para enfrentar la contaminación y mejorar la calidad de aguas, aire, alimentos y fortalecer el control del uso de sustancias tóxicas como asbesto, mercurio, plomo, entre otras.

Hacia el final de su intervención, Petro precisó que para no repetir la experiencia del esquema de basuras en Bogotá y evitar los traumatismos que se generaron, se requiere un tiempo de transición. "Las EPS no se pueden eliminar de tajo, primero se tiene que implementar el modelo preventivo, el cual empezaría a funcionar en nueve departamentos del país en los cuales la presencia de las EPS se ha ido extinguiendo. De esa forma se asegura la cobertura y la atención en salud sin barreras para comunidades indígenas, afros y poblaciones marginales".

Para concluir, Petro cree necesario convocar a la sociedad civil, a los gremios médicos y a los demás actores del sector para definir los mecanismos de implementación de la Ley Estatutaria y diseñar las leyes ordinarias que tendrían que hacer tránsito por el Congreso. Frente al auditorio aseguró que la persona idónea para manejar el ministerio de Salud es un profesional con amplio conocimiento y experticia en el sector, como lo fueron sus secretarios distritales de salud durante su alcaldía. Por último, enfatizó que la salud siempre ha sido una prioridad en su agenda como servidor público.



UNA LEY DE JUSTICIA SOCIAL


El pasado 17 de Mayo de 2018, en la plenaria del Senado se dio el tan esperado último debate del proyecto de ley de residencias médicas en Colombia, único país a nivel mundial que no contaba hasta el momento con un sistema adecuado que garantizara para sus profesionales en formación condiciones dignas y adecuadas para la misma.




El pasado 17 de mayo de 2018, en la plenaria del Senado se dio el tan esperado último debate del proyecto de ley de residencias médicas en Colombia, único país a nivel mundial que no contaba hasta el momento con un sistema adecuado que garantizara para sus profesionales en formación condiciones dignas y adecuadas para la misma.

En los años 80 Colombia vivió una transformación en la organización y el sistema de formación de sus especialistas, pues la residencia se daba en ámbitos hospitalarios donde los profesionales vinculados a las instituciones entraban en licencias de formación continua, proceso dentro del cual adelantaban su crecimiento académico y práctico, aun vinculados y prestando el servicio como profesionales a las entidades a las cuales se encontraban adscritos. Esta formación, como lo dicta el modelo Flexneriano, vigente actualmente, en rectoría de las universidades quienes tenían la responsabilidad desde la ciencia y la humanidad de crear programas adecuados para la integración de las capacidades y competencias que un especialista de determinada área debiera tener para poder ejercer dicha labor, se convirtió en el modelo explotador y de condiciones precarias que existen en el momento para la formación de talento humano especializado en salud en nuestro país; la investidura de profesionales de salud en formación fue abolida y reemplazada por la figura de estudiantes, que como tal no tendrían derecho a ningún reconocimiento por sus labores, a pesar de continuar prestando servicios en salud y generando ingresos para las instituciones en las cuales siguen su proceso formativo.

No siendo suficiente con este retroceso en derechos laborales de estos profesionales, la situación se agudizó en los años subsiguientes, en los cuales los profesionales no solo debían prestar sus servicios con dedicación exclusiva de una manera gratuita, sino que además como estudiantes, tendrían que empezar a pagar matrículas a las universidades a las que se encontraban vinculados y a las que dentro de sus labores les servían como planta docente no paga.

La fuga de talento humano capacitado hacia otros países que ofrecían mejores condiciones para la misma, no se hizo esperar. Centenares de médicos durante los últimos treinta años han tenido que postergar sus proyectos personales y familiares para poder continuar su proceso formativo. Generaciones de médicos especialistas tuvieron que aplazar o cancelar deseo de seguir estudiando por falta de recursos económicos para costear las matrículas. Otros simplemente obtuvieron préstamos y créditos que aún parecen difíciles de saldar. La mayoría emplea su tiempo libre, que es muy poco, en conseguir trabajos nocturnos y de fines de semana, que les permita sostenerse económicamente en un periodo de tres a cinco años, sin importar que esto implique sacrificar las horas de un descanso necesario y justo, o peor aún las horas que deberían ser empleadas en la investigación y crecimiento académico profesional.

Estos 30 años de llamar “resiliencia” a la residencia, por ser esa capacidad de amoldarse y resistir a las condiciones adversas, trajeron consigo algunas victorias, que paliaron la situación un poco y para un porcentaje afortunado de la población de residentes; la creación de las becas crédito, la afiliación al sistema de seguridad social y algunas condiciones mínimas de bienestar en los hospitales de rotación, son ejemplo de pasos en la lucha por redignificar la labor de estos profesionales, y aunque imperfectas y no cumplidas para la totalidad de la población, mejoraron en algunos aspectos el panorama y brindaron oportunidad a unos cuantos.

La aprobación del proyecto de Ley 272 de 2017 de la Cámara de Representantes y 261 de 2017 del Senado de la República, es quizá la batalla más dura y más importante en la reivindicación de derechos a la que se ha enfrentado el gremio médico colombiano, lucha en contra de los intereses económicos de los empresarios de la salud, de la cual y gracias al entendimiento y empatía demostrada por la mayoría de los congresistas de la nación, a la unión de las diversas asociaciones, facultades de medicina, sociedades científicas, profesionales de la salud y pacientes todos, ha logrado salir victoriosa, y hace que hoy nuevamente crezca en muchos profesionales el sueño y la esperanza de poder continuar su desarrollo profesional con condiciones dignas y justas, lo que les permitirá ser unos médicos especialistas competentes y mejor capacitados, eliminando la barrera económica como sesgo de selección, y en el país en el que han vivido y por el que decidieron dedicar su vida al cuidado de los demás.

Movimientos como este tienen que seguirse dando en un país como Colombia, donde el sistema mercantil de salud tiene suprimida la autonomía médica, vulnera y niega a diario el derecho humano fundamental a la salud, dictado en la ley estatutaria de salud. Este es un ejemplo e invitación a como la unidad gremial puede alcanzar lo que es justo.


Luis Carlos Leal Angarita

Presidente ANIR




Armonizando discursos: Reforma Sistema de Salud - 2018


La salud es considerada uno de los temas de más importancia para los colombianos. En el caso de los profesionales de la salud, además de representar su forma de vida, se ha convertido en el tema de mayor preocupación.

La salud es considerada uno de los temas de más importancia para los colombianos. En el caso de los profesionales de la salud, además de representar su forma de vida, se ha convertido en el tema de mayor preocupación. En la actualidad y debido a que existen diferentes posturas, parece haberse llegado al acuerdo de que existe una crisis en el sistema, para unos sectores es principalmente económica (reglas entre los actores y problemas con el recaudo y pago), para otros es acerca de su naturaleza y razón de ser en sí mismo (aseguramiento vs derecho a la salud - público vs privado). En estas posiciones parece existir un diálogo irreconciliable, como si se diera en diferentes idiomas, lo que no permite llegar a puntos de acuerdo.

El nuevo gobierno en sus políticas en salud ha propuesto mejorar las problemáticas esenciales y las delimita en tres ejes primordiales: corrupción, intermediación financiera y modelo de atención en salud. Pero existen propuestas de diferentes sectores de la sociedad para el sistema de salud. Desde el secto académico, con la participaron de diferentes universidades, escuelas de gobierno en salud pública y con el auspicio del Banco Mundial, se creó la "Agenda de la Salud 2018 para definir el rumbo del Sector Salud a los 25 años de la ley 100". Dicha guía plantea en siete capítulos las principales complicaciones y al mismo tiempo hace las propuestas para el cambio del sistema. El sector de profesionales de la salud, por su parte, en cabeza de la Gran Junta Médica Nacional y académicos como la Academia Nacional de Medicina y diferentes organizaciones sociales sacaron adelante la "Propuesta de política pública para la reforma al sistema de salud en Colombia" condensada en un decálogo para el goce efectivo del derecho a la salud - Ley Estatutaria 1751 de 2015.

Dentro del debate es necesario conocer los puntos no negociables en cada grupo para entender si pueden tener temas en común o alguna forma de articularlos. Se parte desde los asuntos donde hay acuerdo para el desarrollo y la armonización del debate en un proceso constructivo de sociedad y país. Podemos tomar una postura dogmática obedeciendo al "catecismo social y cultural" que existe en el país para que unos se impongan sobre otros; en el hecho de que independientemente de la negociación y el debate siempre habrán puntos que no serán aceptados, lo que impide llegar acuerdos, pero vale la pena recordar la frase “los extremos en sus puntas se tocan” de Teoría del Conocimiento.

Los dos documentos desarrollan de forma concreta y extensiva los argumentos de la necesidad de una reforma al sistema y se enfocan en el Derecho a la Salud. La diferencia está en el cómo logramos llegar a ese goce efectivo del derecho. En la tabla 1 se puede evidenciar la forma en que los diferentes puntos del decálogo se articulan con los capítulos de la agenda para el 2018.

Sin partir de un análisis superficial, pero queriendo entender las diferentes propuestas es evidente que existe congruencia entre lo que se quiere a mediano y largo plazo. No obstante, en el análisis de fondo se evidencia una gran divergencia sobre el proceso de implementación. Es claro que para una gran parte del sector de profesionales de la salud y la Gran Junta Médica Nacional, respaldada por amplios sectores académicos, no se puede seguir cimentando el modelo de aseguramiento, puesto que se requiere el desarrollo de un modelo de salud encaminado hacia el sector público en cabeza del ministerio de Salud en donde se articule el sector privado. La diferencia con el sector académico y la agencias de fondos económicos radica en la defensa de la participación en gran medida del sector privado y la armonización de los intereses de los actores que participan articuladamente con el Gobierno.

Los puntos de desacuerdo entre las dos propuestas son los siguientes:

1. Enfoque de problemáticas del sistema sobre el objeto de recursos económicos y no sobre la gestión de los aseguradores.

2. Evaluación de los actores por la gestión de recursos frente al goce del derecho a la salud.

3. Cambio del modelo de salud basado en el aseguramiento hacia el enfoque de derecho en contraposición a la transición del actual modelo con una orientación en el derecho.

Es importante desarrollar un acuerdo social por la salud para beneficio del país, en donde evolucione el debate para poder tomar decisiones que permitan avanzar hacia la protección del derecho en un proceso de transición estructurado. No solo proponer y construir, también se necesita empezar a disciplinar, penalizar y expulsar a los factores y actores que son nocivos para el sistema y su curso (justicia). Para empezar, hay que ser objetivos acerca del estado actual, como existe en medicina una clasificación TNM para la estratificación de un proceso neoplásico, así mismo el nuevo ministro deben actuar para definir si el tratamiento es primario con cirugía "diagnóstico-tratamiento" o de mal pronóstico con manejo paliativo para comenzar a vislumbrar un nuevo sistema de salud.


Samuel Barbosa, MD., MSP

Coordinador Mesa Servicio Social Obligatorio CMC - Minsalud